Seamos diversos, o seremos pobres

21 Aug 2018

Desigualdad no es pobreza

 

Día tras día, miramos una pantalla para ponernos al tanto de los temas de actualidad. En Argentina, el botón rojo del control remoto; la famosa F blanca sobre recuadro azul; o incluso el famoso pajarito, son puertas hacia una caja de sorpresas… Bolsos, cuadernos, aportes truchos y promesas incumplidas son algunas de las cosas que encontramos en esa caja. Sin embargo, hay algo que comienza a jugar un papel central e incluso a veces repetitivo, hablar de “desigualdad”.

 

¿Por qué pasa esto?

 

En el inconsciente colectivo se está instalando esta idea en la cual la situación de los más vulnerables, se debe a una sola cosa: “la acumulación de recursos del sector más rico de la sociedad”.

 

El clásico: “Gente muy rica genera gente muy pobre”. Esta teoría se encuentra desmentida desde hace décadas. Por eso me gustaría aclarar solo un breve concepto antes de pasar a un análisis más anclado en los datos que lo argumentan.

 

“El tamaño de la torta”

 

Si la acumulación de riquezas por parte de los más ricos provocara que una mayor cantidad de la población esté en condición de pobreza, esto significaría, como así lo dice el socialismo, que hay que “redistribuir la riqueza”. Esto deja implícita una idea de que la cantidad de riqueza total es siempre la misma, por tal motivo el problema sería el porcentaje que cada uno se lleva de esa torta.

 

¿Por qué digo que esto está desmentido hace décadas?, porque todos los países aumentan su riqueza con el correr de los años, y esto tampoco significa que sea una redistribución entre países (países ricos explotando a países pobres), ya que el Producto Bruto Mundial (Gross World Product en inglés) continua en aumento desde prácticamente el momento en el que comenzó a calcularse.

 

Crean riqueza los chilenos, crean riqueza los cubanos, crean riqueza los estadounidenses e incluso los etíopes. El foco del progreso esta en CREAR MÁS RIQUEZA, y no en matarnos por repartirla de la forma que más le guste al gobierno de turno. La cantidad de pobres por habitante en el mundo está en el punto más bajo de TODA LA HISTORIA HUMANA, aun habiendo casi triplicado la población mundial en los últimos 65 años.

(2.525 millones en 1950 > 7.349 millones en 2015 según el United Nations Department of Economic and Social Affairs)

 

Comparativa entre países redistribuidores y países libres

 

En esta comparativa, tomaremos a Cuba: un ejemplo actual de un sistema de redistribución socialista; Nueva Zelanda: uno de los países con menos redistribución de riqueza por parte del estado; y Argentina.

 

 

 

 

 

¿Quiénes queremos ser?

 

La desigualdad, así como la diversidad, son una naturaleza humana. Forzar la igualdad de ingresos es mancillar la libertad de cada individuo de desarrollar sus capacidades más deseadas. La única igualdad que debiéramos perseguir, es la igualdad ante la ley, y no mediante ella. La evidencia empírica nos demuestra que a mayor libertad económica, y menor estado de bienestar, mejor es la calidad de vida.

 

En tanto y en cuanto continuemos abogando por una redistribución que solo nivela los ingresos de todos hacia abajo, continuaremos no solo alimentando la envidia a los más prósperos y productivos, sino también inmersos en la pobreza que Argentina fomenta hace tantos años.

 

*Christian Mas es Coordinador Nacional del Partido Libertario. Especialista en el área de telecomunicaciones. "La única forma de salir de este ciclo decadente en el que se encuentra nuestro país, es respetando la libertad de cada individuo que la transita". 

 

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