Una nueva oportunidad para que los ciudadanos despierten

25 Mar 2018

Los argentinos siempre decimos que tenemos fama de olvidarnos rápido de los sucesos que acontecen en nuestro país. ¿Habremos olvidado ya la escribanía que era el Congreso bajo régimen Kirchner? ¿Habremos olvidado que quisieron quedarse con la fabrica de hacer billetes? ¿Habremos, acaso, olvidado que censuraron periodistas y financiaron con dinero de los contribuyentes a medios amigos que nadie consumía? ¿Habremos olvidado el pacto con Irán? ¿Habremos olvidado las limitaciones a la libertad individual y económica? ¿Habremos olvidado los escraches por cadena nacional? ¿Habremos olvidado las persecuciones de la AFIP a opositores? 

 

 

Está más que claro que los argentinos no solo no tenemos memoria, sino que estamos dormidos. Y lo que es peor, no sabemos que lo estamos. Esto no es nuevo. Dormimos 10 años. Nos empezamos a despertar un día que nos dijeron que no podíamos comprar dólares. Abrimos un poco más los ojos un 22 de febrero cuando la desidia se llevó la vida de 52 personas. Nos terminamos de despertar un 18 de enero, cuando Alberto Nisman fue asesinado.

 

Nos enojamos, nos decepcionamos, marchamos, luchamos, nos organizamos y, finalmente, votamos. Ganó Cambiemos. Creímos que la democracia era eso. Protestar un poco si algo nos molestaba y votar. Creímos que nuestra parte estaba hecha y entonces nos volvimos a dormir. ¡Que ilusos! 

 

Nos despertamos este sábado a la mañana y nos dimos cuenta que poco cambio. Que las pocas funciones que tiene que cumplir el Estado, que son brindar seguridad y justicia, no están garantizadas. Que el voto a Cambiemos, que no fue un voto sólo a Mauricio Macri sino un voto para que Argentina volviera a ser una República, no había sido escuchado. 

 

Este sábado a la mañana, por dictamen de una fiscal militante de Justicia Legitima,  quien actuó más como abogada defensora que como fiscal de la Nación, salieron en libertad dos de los más grandes esbirros que tuvo el régimen kirchnerista. Carlos Zannini, el monje negro detrás de Cristina Kirchner; y Luis D'elia, un piquetero prepotente que se hizo conocido tras tomar una comisaria hace más de 10 años (hecho por el cual nunca recibió condena). Ambos estaban en prisión por la causa, que investigaba el fiscal Nisman cuando fue asesinado, por el encubrimiento del atentado a la AMIA. 

 

Previamente, el Poder Judicial liberó a Cristobal Lopez, que está acusado de evadir 8 mil millones de pesos y se cree partícipe necesario de una asociación ilícita. Y antes de eso, se liberó al ex vicepresidente, Amado Boudou. 

 

¿Seguirá el festival de liberaciones? ¿Veremos salir a Julio De Vido también? ¿A Jose Lopez? ¿A Lázaro Baez? El Poder Judicial se nos ríe en la cara. 

 

Mauricio Macri es el líder del Poder Ejecutivo y los que bregamos por una República en serio no podemos pedirle que intervenga en la Justicia. No era ético cuando lo hacía Cristina Kirchner, no va a ser ético ahora. Tenemos que cambiar en serio, o no cambiemos nada. 

 

Estas liberaciones son un mensaje para el poder político. Un mensaje mafioso de que no confían que el poder de Cambiemos esté consolidado. Y, como es de esperarse, los burócratas judiciales que no quieren perder sus privilegios, se cubren de antemano liberando a los que quizás vuelvan a gobernar este país. 

 

¿Vamos a quedarnos de brazos cruzados? ¿Vamos a ser meros espectadores de este juego de poder, de este toma y daca que pagamos con nuestros impuestos? ¿Vamos a seguir dormidos o vamos a despertarnos de una vez y a hacer sonar nuestras voces exigiendo que se gobierne para el contribuyente y no para el poder de turno o para los amigos? 

 

Parece ser que nuestro mensaje no está claro para algunos sectores enquistados en el poder. El 12 de abril tenemos una chance para despertarnos y alzar nuestra voz una vez más. 

 

Marchemos una vez más el 12 de abril y que el pedido de justicia suene hasta en el rincón más recóndito de esta gran nación. Que ese pedido le haga saber a los poderosos de antes, pero también a los de ahora, que no vamos a tolerar más la corrupción, los abusos y los privilegios. Que no vamos a volver a nuestro cómodo sueño. 

 

Despertemos con activismo cívico y marchemos para recuperar lo más importante que nos robaron: nuestra dignidad. 

 

 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

1/8
Please reload

Please reload

Please reload

IG-spo-rep.jpg

republicaeconomica.com © 2017 Republica Economica