El shock que no fue

17 Dec 2017

Macri asumió el 10 de diciembre de 2016, con un enorme poder político dado por la ciudadanía que lo acompañó para que encause las reformas necesarias para sacar al país de la decadencia a la que nos había sumido el kirchnerismo después de 12 años-en realidad, 70 años de decadencia peronista- de gobierno.

 

 

Al poco tiempo de haber asumido, el Presidente Mauricio Macri levantó el cepo cambiario. Sin vueltas y con su correspondiente corrección de tipo de cambio. También removió las retenciones a los granos, bajando las restricciones de la soja, el maíz y el trigo a cero. Le habían aconsejado que las de la soja las bajara de a 5% por año, pero se negó. El campo respondió bien y la siembra fue record.

 

Además, arregló el juicio con los holdouts y quebró una década de default.

 

El Estado era grande, ineficiente y deficitario. El déficit fiscal era aproximadamente de 5 ptos. del producto. La inflación era record.

 

Con este escenario, en febrero de 2016, Macri convoca a una cumbre urgente de gobernadores, legisladores, miembros de la sociedad civil y sindicatos para explicarles la situación, comentarles las medidas que él tenía pensado tomar y escuchar sugerencias. Además, por cadena nacional, que duró 1 hora y media, le contó a la ciudadanía la situación heredada y las reformas pensadas.

 

El paquete de medidas se centró en:

  • Reforma del Estado: instauró un programa de retiro voluntario para empleados públicos, un programa de reubicación al sector privado, despido de los empleados que no asistían a trabajar, reducción de áreas y tareas innecesarias, una ley de Responsabilidad Fiscal que deberían aplicar gobernadores e intendentes, eliminó la pauta oficial para todos los medios de comunicación, eliminó Futbol Para Todos, encaró una gestión más eficiente de Aerolíneas Argentinas, que luego privatizó; redujo por decreto el sueldo de los ministros, secretarios, subsecretarios y legisladores un 20%.  

  • Fuerte baja de impuestos: a partir de la reforma del Estado, el gasto es menor, con lo cual necesidad de recaudar desciende. Se realizó un blanqueo de capitales para se sinceren los bienes que estaban en el economía informal y a partir de allí se redujo el IVA a la canasta básica de alimentos, se subió el mínimo no imponible de ganancias a 80 mil pesos ajustable por inflación para que miles de trabajadores dejaran de pagar el impuesto, se eliminó el impuesto a los Débitos y Créditos para fomentar la bancarización, se redujo Ingresos Brutos, el impuesto a los bienes personales, el impuesto a las Ganancias, tanto para personas físicas como empresas y se eliminó la Ganancia Mínima Presunta.

  • Reforma previsional: el sistema previsional de reparto era insostenible. Se volvió al sistema de capitalización. Con ese sistema, no habría más descuentos, ni patronales ni personales al sistema de seguridad social. Los sueldos en mano aumentaron un 26% sin esos aportes. El sistema consistía en que cada persona decide qué porcentaje quiere reservar para su retiro. El dinero es administrado por un Fondo de Pensión, al que se lo elige por su confiabilidad, el nivel de gastos administrativos y las formas de inversión. El fondo se va incrementando mes a mes, por los aportes que hace el trabajador y por las inversiones que realiza el fondo. El dinero se puede disponer al momento de tu jubilación, pactado en el contrato o antes abonando un punitorio. Si el trabajador fallece, el fondo pasa a los herederos directos. Por decreto Macri redujo las jubilaciones de privilegio un 80%, ajustable cada dos años, por la inflación anual del último año.

  • Reforma Laboral: Se elaboran medidas para que tanto contratar como despedir empleados sea más fácil. Se realizó un blanqueo laboral. Se crearon programas para captar a los empleados salientes de la administración pública, a los cuales el Estado les pagó por 2 años, el 30% del sueldo, abonando el empleador el otro 70%. Las obras sociales dejaron de estar en manos de los sindicatos y el Estado dejó  de recaudar para ellos. El trabajador cobra su sueldo neto, que ahora es igual al bruto, y abona los impuestos y aportes correspondientes. Los aportes al sindicato dejan de ser obligatorios. Se crearon Fondos de Pensión para que el trabajador cobre la indemnización a través de una empresa privada a la que el empleador hacía un aporte mensual y capitalizaba. No era obligatorio. La Asignación Universal por Hijo siguió existiendo pero se le puso un límite de tiempo. A partir de ese momento, el destinatario de la asignación contaba con 2 años en los que seguiría cobrando dicha asignación aunque consiguiera trabajo. Al cabo de ese plazo, la haya conseguido o no, se eliminaba. Dicho plazo podía ser extendido por decreto según la situación económica.

  • Reforma de Política Monetaria: La inflación heredada era enorme, por lo que el Banco Central instauró las Metas de Inflación, y la absorción de pesos del mercado mediante Lebacs. Esta medida fue un complemento al plan para bajar el déficit fiscal que había comenzado el gobierno.

Estas medidas no fueron nada fáciles de aplicar. El caos por aplicar todas estas reformas juntas se hizo sentir durante las sesiones que aprobaron algunas de estas reformas, y fue de magnitudes colosales. Sectores que se oponían a estas reformas colmaron la calle, y las fuerzas de seguridad se vieron forzadas a responder. Macri hacia cadenas nacionales una vez por semana contando los avances de esas reformas, a la vez que su equipo económico se reunía con empresas extranjeras para atraer inversiones a la economía real. Fueron varios meses complicados. En mayo, todas las reformas estaban encaminadas. Para septiembre, la inflación había bajado considerablemente, y gracias a la baja de impuestos el consumo se había mantenido estable. La economía se encaminaba al crecimiento y el progreso le estaba llegando a toda la sociedad, que ya no vivía en caos. En 2017, la inflación se había reducido a la mitad, las reservas del Banco Central había tocado record pero gracias al sistema de flotación libre, el tipo de cambio seguía siendo competitivo. El desempleo, primero en niveles record, se estabilizó y la cantidad de empleados y empresas había crecido considerablemente. El triunfo del oficialismo en las elecciones de medio término fue aplastante.

 

El Gobierno fue sede del G20 y en la Cumbre de la OMC anuncia que empezarían negociaciones para tratados de libre comercio con China, Unión Europea, Estados Unidos, Taiwán e Inglaterra.

 

Lamentablemente, esto no ocurrió. Guiado por los focus group y las opiniones de los medios de comunicación, Macri emprendió el camino del gradualismo. Se tomaron muy pocas de las medidas mencionadas arriba, no hubo baja de impuestos sin que hubiera suba de otros, el déficit fiscal sigue en niveles record, sumado al déficit cuasi fiscal del Banco Central.

 

No parecen darse cuenta de que las agrupaciones sociales y sindicales, le están aplicando medidas en la calle contra el gradualismo, tal y como si hubiera aplicado política de shock. La semana pasada fuimos testigos del caos que generó la ley de reforma previsional, a pesar de haber sido consensuada y aprobada por el Senado con mayoría peronista. Una reforma que no es reforma, sino un mero y pequeño cambio para un sistema insostenible destinado al fracaso.

 

El Presidente está siendo rehén de la corporación política y sindical por su propia decisión. Macri está siendo rehén del gradualismo que el mismo decidió aplicar. El caos en el que nos sumimos, es el caos que nos trajo el gradualismo.

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