¿Está preparada Argentina para un Acuerdo de Libre Comercio?

10 Dec 2017

La Organización Mundial de Comercio, tendrá su Conferencia Ministerial en Buenos Aires del 10 al 13 de diciembre. Allí espera anunciarse un acuerdo comercial de la Unión Europea con el Mercosur. 

 

Que Argentina este incluida en un Acuerdo de Libre Comercio no es un tema menor, y habla de un importante cambio. No obstante, hay dos variables que deben ser analizadas: 1)¿Está preparada Argentina para un Acuerdo semejante? y 2) ¿Están dadas las condiciones económicas para un Acuerdo de Libre Comercio? 

 

En Argentina, hay muchas presiones para que no se firmen tratados de libre comercio. Alegando la protección de nuestra economía y de industrias que no podrían competir con productos importados, se vela por un sistema que no hace más que dañar la economía del país. En una nota de otro respetado diario local, un periodista afirma que la compra de indumentaria que realizan los argentinos en el exterior le causa perdidas al Estado. ¿Podríamos inferir, entonces, que el periodista prefiere pagar 10 veces (o más) por indumentaria hecha en Argentina? Nuestro nacionalismo proteccionista es tal que ponemos al Estado y a una industria que no puede sostenerse sin su protección, por sobre las libertades individuales. Lo que el periodista no informa es cuánto pierden los estamentos de la sociedad -y la economía en general (y si quiere, el lector puede sumar al Estado porque pierde en recaudación)- que no puede viajar al exterior y debe conformarse con productos de mala calidad y precios altísimos impuestos por empresarios que aman cazar dentro del zoológico. ¿En dónde y cuánto más se podría consumir si un pantalón costara 500 pesos en vez de 1200 o 1500 pesos? Las oportunidades que nos estamos perdiendo son gigantescas. 

 

Sin embargo, para responderle a los proteccionistas, tanto empresarios, como sindicalistas, políticos y ahora, también a periodistas; solo tenemos que remitirnos a mirar los datos de los países que han firmado tratados de libre comercio. Tomemos el caso de los Tratados de Libre Comercio que la República Popular China, por ejemplo, ha firmado nada menos que con 16 países, aunque mantiene negociaciones con varios más. Con excepción de Pakistán (2006), Nueva Zelanda (2009), Chile (2006) y Costa Rica (2011), los acuerdos con el resto de los países entraron en vigor en 2010. Es más que interesante analizar indicadores de esos países antes y después de la firma de estos acuerdos.

 

Indonesia, un año antes del acuerdo, cerraba el 2009 con un PIB de 538 mil millones de dólares. En 2015 el PIB ascendía a 861 mil millones de dólares. Lejos de arruinar la economía, aumentar el PIB en más de 300 mil millones no parece nada despreciable. Podemos ver también como Singapur, que cerraba el 2009 con un PIB de 192 mil millones de dólares, en 2015, después de 5 años de la entrada en vigencia del TLC con China, tiene un PIB de 292 mil millones y con un PIB Per Cápita incrementado en un 26%. Si nos acercamos a América Latina, podemos ver a Chile, cuyo tratado entró en vigor en 2006, un año antes registraba un PIB de 124 mil millones de dólares. En 2015 su PIB ascendía a 240 mil millones. Cabe mencionar que Chile también firmó un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos. 

 

El rechazo hacia el mercado y el libre comercio es cultural. Tiene que ver con un discurso que nos venden los que se benefician del proteccionismo porque saben que no podrían hacerle frente a productos importados. Ahora, la razón por la que no pueden hacerle frente, es la respuesta a la segunda pregunta. 

 

No pueden hacerle frente a los productos importados porque no están dadas las condiciones para una apertura comercial. Abrir las barreras comerciales, solo por el hecho de abrirlas, no lleva a ninguna parte. La defensa del libre comercio es tan indiscutible como la defensa de la competencia. ¿Como compite un empresario argentino cuando la AFIP, cual aspiradora, le succiona casi todo lo que gana en impuestos? ¿Como se compite con la alta burocracia estatal que se requiere para montar un negocio? 

 

Abrir la economía es el paso final de un periodo de medidas económicas tendientes a hacer competitiva la economía de un país. Mientras tengamos un déficit fiscal de más de 5 puntos del producto por un gasto provocado por un Estado elefantíasico; mientras tengamos impuestos que quiten competitividad a los empresarios y capacidad de consumo a los ciudadanos; y financiemos ese agujero fiscal con déficit externo que aprecia el tipo de cambio; pensar siquiera en una apertura comercial es demencial. 

 

Cerrar las economías no beneficia a la población, solo la envuelve más en la pobreza, en la decadencia y la deja a merced de empresarios ventajosos, sindicalistas con privilegios y políticos populistas. Sin embargo, déficit fiscal, gasto público colosal, altos impuestos y tipo de cambio cuasi fijo por endeudamiento externo es un combo donde, por 50 centavos, no te pueden agregar apertura comercial. 

 

 

Share on Facebook
Share on Twitter
Please reload

1/10
Please reload

Please reload

Please reload

IG-spo-rep.jpg

republicaeconomica.com © 2017 Republica Economica