OPINIÓN

La libertad forma parte esencial del hombre, el cual es un ser racional y libre por naturaleza. Es la capacidad de elegir dentro de lo posible. Es una tarea por la cual a medida que vamos madurando deberíamos ir educándonos en la libertad, el respeto y la responsabilidad. 

Cuando uno observa la libertad surgen dos preguntas fundamentales: ¿De qué tenemos que ser libres? Y... ¿Para qué tenemos que ser libres? 

Con respecto a la primera pregunta, podríamos decir que debemos ser libres de las actividades coercitivas que existen (limitaciones a la libertad que surgen de nuestros propios deseos, impulsos, pasiones o vicios) y de las coacciones (limitaciones a la libertad que nos son impuestas: presiones, agresiones, humillaciones). No es una tarea fácil, pero es la única tarea que nos hace verdaderamente personas.

La segunda pregunta tenemos que responder con el sentido de nuestra vida pero es difícil responder ya que las respuestas son un poco esclavizantes: Por honor, por plata, por poder, por placer, etc. son importantes, siempre y cuando no te quiten libertad, si por alguno de ellos perdieras libertad, entonces perdería sentido tu vida.

La libertad en la sociedad sin dudas es un riesgo porque su ejercicio conlleva siempre la posibilidad de ser reprimido. ¿Reprimido por quien? Por aquel que tiene el monopolio de la fuerza y la violencia, el estado. La libertad no es una doctrina de un partido político, no es una ideología, no es una estructura.

La libertad es un duro compromiso, porque la verdadera capacidad de elegir, y la genuina posibilidad de disentir, atentan siempre contra la comodidad de quedarse en el sillón, y someterse al mandato de otros. Mas difícil es rebelarse, arriesgarse y luchar. Mas fácil es someterse, este fue el eterno problema desde que el mundo es mundo.

Existen quienes creemos que la libertad es una virtud que hay que ejercer y debemos cuidar. Existen aquellos que creen que la libertad es la concesión que consta en el articulo de una ley, y que se la puede revocar, condicionar o someter a la interpretación de unos pocos. También existen aquellos quienes creen que hay temas mas importantes que la libertad, y hay que respetarlos aunque estén totalmente equivocados.

Si no hay libertad no hay autonomía. La autonomía es clave, pues es un estado de autoconocimiento, es decir, la identidad y acción del “yo”. Aquel que huye de la libertad y permite que otros lo condicionen, huye de su propio “yo”.  

Alertan que entre 2015 y 2019 la actividad industrial cayó 13%

February 19, 2020

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Dos preguntas fundamentales sobre la libertad

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